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jueves, 7 de enero de 2016

Valoración socio-politica de la enfermería

Hola! Buenas tardes!

Antes que nada, feliz año nuevo! Espero que hayan comenzado este año 2016 de la mejor manera posible! Y si no fue así, sepan que tienen todo un año por delante para seguirla luchando y buscar ser feliz 😊

El post de hoy es acerca de cómo nos ve la sociedad y como nos ven los políticos a nosotros, los enfermeros que estamos día a día cuidando de sus seres queridos, mientras ellos festejan las fiestas de fin de año, cumpleaños, días especiales, etc.

Antes que nada, aclaro que esto no es un lloriqueo por que no me siento valorado. No necesito ser valorado externamente para alimentar mi ego. Además, soy demasiado consciente de la importancia de mi trabajo como para necesitar aprobación afectiva externa. Lo que si busco en este post, es manifestar por que no se valora mi trabajo, siendo que es tan importante.

Hace más de 7 años que trabajo en esta profesión, y me han sido más que suficientes para darme cuenta de varias cosas, que voy a pasar a contarles. Muchos de ustedes pueden tener otras experiencias o puntos de vista que no se condicen con los míos, y los invito a compartirlos en los comentarios.

La sociedad, en general, nos sigue considerando una extensión de la práctica médica, quitándonos la posibilidad de tener un conocimiento lo suficientemente certero como para dar una opinión o indicación. Si el enfermero dice una cosa, el paciente o el familiar necesita confirmarlo por el médico, ya que pareciese que nuestra educación siempre está a prueba, mientras que la médica no.
Así también, se ve en la sociedad la idea de que nosotros estamos para solucionar todos sus problemas, cuando a ellos se les ocurra y de la forma que ellos pretendan (en la actualidad, esto varía según lo que vieron en la tele, leyeron en Internet y lo que les contó la tía). Por esas creencias, caen a una guardia a las 3 de la mañana, ya que pasaban por ahí, y se acordaron que hace 3 semanas les salio una erupción después de comer un tomate. Además, les cuesta entender que tocar el timbre para que les cambien el agua del florero, les alcancen el control remoto o preguntar si afuera hace frío, no son prioridades para nosotros como si lo son calmar el dolor, administrar los antibióticos, etc.

Respecto a los políticos, y aquí incluyo a las direcciones de hospitales, no consideran un servicio profesional a la enfermería, ni que necesita de ciertas condiciones para un correcto funcionamiento, ya que si así fuera, lucharian para que tengamos el personal suficiente y los elementos necesarios para desenvolvernos. Pero en vez de eso, siempre buscan que haya el mínimo indispensable de personal, que según las recomendaciones internacionales esta lejos de ser lo óptimo, que hagan el trabajo que debiesen hacer el doble de personal, que terminen a tiempo, y que encima, el paciente quede contento para que no se quejen.

Uno como enfermero, al firmar un contrato se hace responsable por la atención de los pacientes que le son asignados, y por ende, todos los días, en cada uno de los turnos, busca brindar la mejor calidad de atención, aunque sabe que no son las mejores condiciones de trabajo, pero su compromiso no es con la institución, más si con el paciente, y considero que es de ahí de donde se agarran los poderosos para no darnos las condiciones que necesitamos y merecemos.

Te puedo atender 10 pacientes, pero te aseguro que no va a ser con la misma calidad que si tuviera 5.

Esto no es sólo en el ámbito privado, si no que en el público también, y no es cuestión que determinada persona tiene cierta Concepción de la enfermería, si no que el mayor número de las personas piensa igual y todos nos tratan igual, mientras que desde las direcciones de enfermería y las supervisiones, luchan por que podamos cubrir los servicios con las migajas que nos tiran.

Que pasó para que nos vean y traten así? Es culpa nuestra? Años y años de servilismo y mediocridad nos llevaron a esto? Y por que no hacemos algo por cambiarlo?

Los invito a todos a opinar en los comentarios, tanto aquí como en Facebook, y que lo compartan con sus colegas, para que entre todos podamos discutir y buscar que nuestra profesión crezca!

Saludos!

sábado, 28 de noviembre de 2015

Envidia o desinterés?

Buenos días! Feliz sábado! Espero qué estén pasando un buen finde largo y puedan descansar! Y si te toco trabajar, qué sea lo más leve posible! Yo estoy aprovechando para ir a la ciudad a visitar a mi familia y a hacer unas compras...

Bueno, hoy les quería plantear un tema qué siempre lo he escuchado pero qué nunca le había prestado demasiada atención, hasta qué el otro día, una compañera del hospital me lo planteó, ya qué lo habían tratado en las jornadas de enfermería del hospital Tránsito Cáceres de Allende, y qué es la constante lucha y competencia no sana entre los enfermeros.

Siempre escuchamos y alabamos las capacidades de trabajo en equipo de las otras profesiones, sobre todo del equipo médico, y como ellos siempre, a pesar de sus diferencias, aprenden a trabajar juntos, por el bien del paciente. Pero cuando miramos a enfermería, por alguna razón, entre compañeros siempre nos arrancamos los ojos, le buscamos el error, o lo criticamos cuando estudia o hace algo más qué lo qué hacemos nosotros... Pero por qué?

Muchas veces me he preguntado qué es lo qué hace qué no seamos lo suficientemente maduros como para poder dejar de lado nuestras diferencias y podamos trabajar en paz; o por qué esa necesidad de constantemente estar hablando o "sacando el cuero" del qué no está. Y si bien estos problemas no son totalmente generales, en la mayoría de los servicios se pueden encontrar.

Pensando y re pensando este tema, me anime a formular dos postulados qué explicarían las posibles razones de este accionar. Les pido qué opinen acerca de lo qué estoy planteando, para qué todos podamos entender este flagelo y, en consecuencia, trabajar sobre ello.

Primero, uno de los factores más importantes qué mayor influencia tendría es la envidia. Envidia de qué sepa más qué yo, de qué las cosas le salgan mejor qué a mi, de qué la supervisora la quiera más, de qué los pacientes la quieran más, de qué se lleve mejor con los médicos, de qué sepa organizarse y tenga mucho más tiempo libre qué yo, de qué siempre le toquen los pacientes estables, y así, muchos ejemplos más. Esta envidia es totalmente infundada, debido a qué se apoya en la idea de qué yo, como compañero tengo qué estar al tanto de qué tanto hace o deja de hacer el otro enfermero; parte de la idea errónea de qué todos tenemos qué hacer lo mismo, en vez de pensar qué cada uno tiene qué hacer lo qué corresponde; muchas veces esta envidia esta arraigada en inseguridades personales qué solo un psicólogo muy entrenado puede tratar, pero qué aun así, aparece en los servicios y generan malestar.
No digo que hay veces qué tenemos compañeros qué son unos chantas y no hacen nada, pero muchas veces, por distintas formas de trabajo y organización, algunos son más rápidos qué otros y pueden disponer de tiempo libre; muchas veces uno simplemente tiene mayor facilidad para hacer las cosas y muchas veces eso molesta, aunque no debiese.

El otro punto qué considero importante, y qué va de la mano de la envidia, es la falta de interés. Acá voy a hacer mención a un tema qué puede llegar a molestar a algunos, pero como siempre, me hago cargo de lo qué digo.
A qué me refiero con falta de interés? A todos los enfermeros qué son enfermeros pero qué no les gusta la enfermería. A todos los qué deciden elegir esta hermosa profesión por ser una carrera corta y con casi inmediata salida laboral. A todos los qué, una vez recibidos, eligen determinados lugares de trabajo por qué saben qué ahí es menor la exigencia. A todos los qué no les importa el paciente, si no qué les importa solo su sueldo.
Toda esa gente, qué yo considero qué es mucha, aunque en los últimos años he visto un cambio para bien, es la qué suele generar las mayores discordias en los servicios, por qué no quieren trabajar y no quieren qué vos trabajes, pero no hacerlos quedar mal; son básicos y no estudian, por lo qué si vos estudias, les significas un riesgo; por qué si vos, en base a tu esfuerzo, laburo y compromiso, te llevas mejor con las supervisoras, te convertis en una amenaza para ellos.

Gente así, hay en todos lados, y esta en nosotros poder demostrar qué queremos ser diferentes y no sumarnos a sus quejas y problemas inventados. La solución a este flagelo nuestro es tomar conciencia de las cosas qué nos afectan, decirlas a la cara, y aprender a trabajar en equipo. Aprender qué cuando hablas mal de una enfermera no la haces quedar mal solo a ella, sino qué queda mal toda la profesión.

Los invito a qué pensemos esto y qué podamos plantearnos qué tipo de profesión queremos a futuro y qué trabajemos para qué de una vez por todas, enfermería sea una profesión tan fuerte y unida como cualquier otra!

Espero les haya gustado y parecido interesante el póst y espero sus comentarios!

Buen finde!

sábado, 17 de enero de 2015

Supervisión en Enfermería

Buenos días! Cuanto tiempo a pasado desde la última vez que le dedique tiempo a este, mi querido blog, que principalmente, me sirve como mecanismo de catarsis, pero que a su vez, me permite compartir con el mundo mi pensamiento, con la idea de encontrar a otras personas que puedan pensar lo mismo. La falta de tiempo es mi primera y principal excusa, aunque también debo admitir que una pequeña voz, dentro mío, me pedía que no vomitara aquí mis pensamientos, ya que podían resultar en cuestiones no demasiado aceptadas. 

Ahora, después de unas mas que merecidas vacaciones, donde pude descansar y pensar, he decidido que voy a volver a hacer esto que tanto me gusta, por que me hace bien, y por que no tengo la necesidad de complacer a todo el mundo con mi discurso, si no solo a las personas más importantes: a mi y a mis pacientes.

Hoy les quiero hablar acerca de lo que es la supervisión de enfermería para mí, esa tarea que vengo desempeñando hace ya 2 años oficialmente, y unos 4 años de manera extra oficial. Es un puesto que me ha hecho sufrir mucho, pero creo que, a esta altura, puedo ver algunos resultados positivos. Tener en cuenta que trabajo en el turno noche, con todas las características especiales que este turno tiene (no digo ni buenas ni malas, para no ofender, solo digo "especiales" :P).

Partamos desde el punto en que yo considero que SIEMPRE los supervisores tienen que ser elegidos en base a capacidad, compromiso, trayectoria y afinidad por la tarea, mas que por el título que posea. Estoy totalmente en contra del nombramiento de todo licenciado en enfermería como supervisor, ya que esto no legitimiza el puesto, solo genera problemas. Un supervisor tiene que ser alguien que conozca el/los servicios, que le guste ser operativo y que disfrute ser enfermero, de lo contrario, cuando obtenga poder, se adueñará de este y lo usara de forma incorrecta.

Una cosa que yo siempre defiendo cuando discuto con mis enfermeros, es que el supervisor no tiene que saber TODO, pero si tiene que saber quien es el que sabe, para de esa forma poder resolver los problemas. Todos nosotros tenemos un servicio en el que nos sentimos más cómodos y que nos gusta más, y en las instituciones polivalentes -especialmente si no son demasiado grandes- suele existir la figura del supervisor general, en la que (mi caso particular) un enfermero de UTI adultos por 4 años, se convierte en supervisor a cargo de servicios como neonatología o pediatría. Yo considero que no me siento obligado a manejar esos servicios a nivel de experto, pero si considero que el supervisor tiene que tener las suficientes luces como para poder detectar cuáles son los mejores enfermeros de esos servicios, y establecer relaciones con ellos, para que, en el caso de urgencias, le puedan dar una mano.

Relacionado con esto último que digo, también me viene a la mente el tema de el rol operativo del supervisor. Creo fervientemente que la función del supervisor es la de hacer soporte en casos de urgencia, de ayuda en casos de necesidad, mas no de cumplir el trabajo de los enfermeros de piso. Paso a explicarme mejor con un ejemplo: Yo, como supervisor general, si ya tengo un equipo estable de enfermeros en el servicio de terapia intensiva, no tengo que hacerme cargo de las urgencias en dicho servicio, ya que tengo un plantel que debiese estar listo para hacerse cargo. Mas no es así, cuando hay una urgencia en el internado general, donde si bien, los enfermeros están preparados en cuestiones básicas de RCP, pueden no tener la práctica necesaria para poder manejar la situación. Cada enfermero operativo tiene que cumplir el rol que le corresponde en el servicio en el que está, y en caso de escapársele una situación de las manos, el supervisor tiene que poder manejarla. Una frase que siempre suelo usar es "SU responsabilidad son los pacientes. USTEDES son la MIA". Yo, como supervisor me tengo que encargar de los enfermeros, y los enfermeros, con su título, matrícula y compromiso, de los pacientes.

Otra cuestión que me ha generado mucho ruido en la cabeza últimamente, es sobre para quien tengo que supervisar. Mi convicción me dice que tengo que poder generar un equilibrio, en el que pueda supervisar para la institución que, en definitiva es quien me paga para que cumpla con sus objetivos, como así también pueda supervisar para mis enfermeros, que son mi contacto directo, consumidores indirectos (y no tanto) de mi trabajo, ante quienes tengo que dar la cara, y quienes prestan la atención directa a los pacientes que indirectamente cuido yo. Y por que me hace ruido? Por que no he encontrado ninguna teoría, autor ni corriente, en enfermería, que me apoye en esto último. Y por que considero que eso debiese ser algo esencial, algo básico. Los enfermeros operativos son personas, son profesionales, son lo que nosotros fuimos, y cuando nosotros fuimos operativos, odiábamos que nos consideraran cosas, números, títeres que solo cumplen órdenes, y por eso, me rehúso a supervisar de esa forma. Mientras yo pueda mantener el equilibrio que les mencioné, lo voy a seguir haciendo. Me irá bien, me irá mal, algunos se aprovecharán de mi, la verdad no me importa, pero no me voy a convertir en un titiretero maquiavélico que manipula solo para conseguir lo que quiero. 

Algo más que caracteriza mi estilo de supervisar, es que considero que no tengo una mirada paternalista, no al menos a nivel de desempeño profesional. Con esto hago referencia a que no creo en absoluto a andar por atrás de los enfermeros viendo que hacen y dejan de hacer; a entrar a las habitaciones a preguntarle a los pacientes si los están atendiendo bien o no; a ver cada procedimiento en secreto, o de corregir frente a un paciente (obvio que si hay riesgo de vida, lo haré). Mi forma de ver la supervisión está basada exclusivamente en la confianza en el profesional. En la autonomía del profesional. En que si al enfermero se le dá el espacio y los materiales necesarios para realizar las tareas de forma libre y relajada, la harán mucho mejor que bajo presión. Así también, siempre les recuerdo que NUNCA deben hacer nada que no sepan, que siempre que tengan una dudad me TIENEN que preguntar, para así poder hacerlo convencidos que lo están haciendo bien. Una de las mejores formas de aprender es preguntando, por lo que esta siempre es una vía abierta. De esta forma, en más o menos tiempo, los enfermeros van a hacer sus tareas y se sentirán más conformes con la misma, ya que la hicieron por su cuenta, y no por que el supervisor se las hizo.

Como no todo puede ser color de rosa, también les voy a contar un poco acerca de las cosas que me hacen renegar mucho, y son las falsas proyecciones que realizan los enfermeros respecto al rol que debo cumplir como supervisor y la falta de responsabilidad. Con las falsas proyecciones me refiero a que, muchas, muchas veces, los enfermeros piensan que los supervisores somos quienes estamos encargados de resolverle todos los problemas de la vida a ellos, por que ellos nos están haciendo un favor al venir a trabajar. Desde el cumpleaños de la hija, hasta el perro que le pisaron la pata, lo primero que hacen es depositar en nosotros la necesidad de solucionar los problemas, en vez de ver ellos como lo arreglan. Eso es algo que pasa muy a menudo y que, y los que me conocen lo pueden corroborar, si bien siempre intento darles una mano, si no puedo solucionarlo, no es mi culpa, en absoluto. 
Respecto a la falta de responsabilidad no me voy a explayar mucho (pueden ver mi post sobre este tema aquí ), pero solo quiero decir que mi responsabilidad no es que los enfermeros sepan hacer todos los procedimientos, o tengan todas las destrezas necesarias. Mi tarea es que estén los enfermeros, tengan los elementos necesarios y las condiciones necesarias para poder desempeñarse; apoyarlos, guiarlos, y aconsejarlos. De ahí en más, es responsabilidad de cada uno capacitarse, interesarse, formarse en el servicio que uno está. Si a una enfermera de piso la paso a un servicio especial, me encargaré de enseñarle lo básico y la acompañaré en sus primeras urgencias y sus primeros procedimientos, pero la responsabilidad de esa enfermera es, en los momentos libres (que al primero que me diga que no tiene momentos libres le tiro con un escritorio por la cabeza, por que SIEMPRE hay momentos libres, tanto en el servicio como en la casa) buscar información, leer, investigar, preguntarle a sus compañeros, a los médicos del servicio, y al mismo supervisor. Es no quedarse en el lugar. El conocimiento en enfermería es muchísimo y dinámico, por lo que si un enfermero profesional, después de determinado tiempo en un servicio no aprende, no es culpa de la institución, ni del supervisor, ni de los compañeros, es solo falta de responsabilidad.

Para ir cerrando, les comento que la supervisión es algo que me costó mucho (y me sigue costando), algo que sufrí, y algo que sigo sufriendo, pero después de dos años he podido ver muchos frutos en la gente que trabaja conmigo y eso me reconforta y me hace pensar que no he estado haciendo mal las cosas. Pero bueno, es algo que yo acepté, y como todo en mi vida, voy a intentar seguir haciéndolo lo mejor posible.

Si herí susceptibilidades, perdón, no fue la intención. Si te interesa lo que planteo y querés charlarlo conmigo, estoy mas que dispuesto a hacerlo (a tu derecha tenés una sección con mis datos y las formas de contactarme). Esto es solo lo que yo pienso, nada más.

Saludos y hasta la próxima!
@fegoviedo