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miércoles, 17 de junio de 2015

Estrategias para lidiar con compañeros de trabajo difíciles

Buenos días! 

Hace un par de días encontré una nota en yahoo que me llamó la atención, y quería compartirla con ustedes.
Todos en nuestro lugar de trabajo tenemos compañeros con los que nos llevamos mejor y algunos con los que rogamos a dios para que no nos toquen en el turno. Aún así, muchas veces, tenemos que compartir largas horas con ellos, o incluso, meses o años, dentro del servicio. Esto muchas veces se puede volver mas tedioso si estamos en un servicio cerrado (terapias intensivas, por ejemplo)

La nota hace referencia a como tratar con este tipo de gente, y ofrece 10 tips que me parecieron útiles. Del texto que voy a citar, al final le agregaré mi apreciación personal y algunos consejos que he ido formando a lo largo de mi carrera en esta hermosa profesión.


Esto último es muy importante. Las diferencias de criterios en el trabajo, SIEMPRE tienen que ser tomadas a modo profesional, y NUNCA a modo personal. Es muy común como se confunden estas dos percepciones.

Serenidad ante todo. Cuando estás ante una persona complicada, la primera regla es mantener la compostura; entre menos reacciones, más control de ti mismo tendrías para manejar la situación. Así, podrías evitar que el problema crezca, según aconseja el coach de comunicación profesional, Preston Ni, en la revista Psychology Today, donde también compartió los siguientes dos consejos.

Es algo obvio este punto, pero siempre tenemos que mantener la calma. Si explotamos, solo le estamos dando al otro la oportunidad de regodearse con el poder que tiene sobre uno. 

Interactúa lo menos posible. Hay algunos individuos con los que simplemente no vale la pena enfrentarse. Tu tiempo es valioso, así que no lo desperdicies tratando de cambiar o convencer a una persona que tiene una actitud negativa. En otras palabras, mantén distancia siempre que puedas.

Si sabés que con esa persona no vas a llegar a buen puerto, evitalo dentro de las posibilidades. Con esto último quiero dejar en claro que hay muchas veces en las que es más importante el bienestar y la seguridad del paciente, por lo que las diferencias personales siempre tienen que quedar de lado.

Distingue entre la persona y el problema. En toda comunicación hay dos elementos presentes: la relación que tienes con el otro, y el problema que están discutiendo. Un comunicador efectivo sabe cuándo separar las dos cosas, y tener una actitud suave con el individuo, pero ser firme con el problema.

Hazle ver su conducta. Para ilustrar el anterior consejo, podrías decirle a alguien: "Quisiera saber qué es lo que quieres, pero no puedo escucharte si estás gritando. Así que siéntate y habla más tranquilamente, o tómate un tiempo y vuelve más tarde".

No hay que tener miedo de hacerle ver al otro lo que me molesta de su actitud, siempre y cuando se haga de forma correcta. Muchas veces he escuchado decir "Yo soy direct@, yo voy de frente", pero si uno dice mal las cosas, obviamente que vamos a obtener una respuesta negativa del otro. 

Defiéndete. Si estás ante una persona intimidadora o agresiva, lo mejor es que te defiendas. Si no lo haces, habría grandes probabilidades de que la situación empeore, sin mencionar el estrés de trabajar en dichas circunstancias, según aconseja el portal de negocios, All Business

Esto es algo que últimamente he tenido que decir más veces de las que pensaba que iba a tener que hacerlo. Si una actitud te molesta, o te sentís atacado, DEFENDETE! no esperes a que la otra persona modifique su conducta por obra y gracia del espíritu santo. El otro te va a dejar de atacar cuando vea que no te dejas pisotear! Y aclaro que defenderse no es salir corriendo y acusar con tu supervisor/a

Enfrenta el problema rápido. Entre más tiempo dejes pasar para enfrentar a tu difícil compañero, más bronca podrías acumular. Por eso, lo mejor es enfrentar el problema lo antes posible, mientras tengas controladas tus emociones.

No dejes que la bola de nieve se haga mas grande. o no guardes bronca al punto que quieras irte del servicio o renunciar. Resolvelo rápido, en el momento de ser posible.

No hagas tus quejas públicas. Mantén los problemas que tienes con tu colega de manera privada y no los exhibas frente a los demás compañeros, tu jefe o los clientes. Así, será más fácil dejar el conflicto atrás una vez que se haya resuelto.

Además de que será mas fácil dejar el conflicto atrás una vez que se haya resuelto, se evita el cotilleo, el radio-pasillo, o el puterio, como quieras decirle.

Comparte de buena manera tus preocupaciones. Evita el lenguaje acusatorio y en su lugar hazle saber cómo te sientes. Por ejemplo, podrías decir: "Cuando me interrumpes en las reuniones, siento que no valoras mis contribuciones". Espera a ver qué te responde y quizás te des cuenta que no era su intención molestarte, comentó el psicólogo Alan A. Cavaiola en el sitio Fast Company.

Como dije antes, las cosas hay que decirlas de buena manera.

Cuidado con lo que esperas de los demás. No sería raro que las personas tengan expectativas poco realistas sobre sus compañeros. Tal vez esperamos que actúen tal y como lo haríamos nosotros, pero los demás ya tienen su propia personalidad muy arraigada. Por eso, podríamos sentir frustración si no hacen lo que pensamos que deberían. Así, que medita si tus expectativas no serían muy diferentes a cómo es el otro.

El último, pero el que más me preocupa. Hay que sacarse la idea de que todos son buenos, perfectos y amables. Muchas veces pasan miles de cosas por la cabeza del otro compañero, muchas veces no se dan cuenta. Hay que aprender a leer esas cosas en los demás y no juzgar al otro por no hacer lo que yo haría en su lugar.

Espero que les guste esto que les comparto y que les sea útil en su trabajo!

Saludos!

lunes, 11 de mayo de 2015

Docencia en Enfermería

Buenos días, gente! Cómo andan? Que tal han comenzado su mes de mayo? Ya nos vamos acercando a la mitad del año! Cómo ha pasado de rápido, no? Personalmente, siento que el año se me viene encima y tengo miles de cosas por terminar! Pero bueno, la clave es no desesperar, organizarse, priorizar, apoyar las sentaderas y manos a la obra!

Bueno, pero vamos a lo nuestro...

En esta entrada, quiero hablarles un poco acerca de la importancia de la docencia en enfermería, la incursión de nuevos y jóvenes profesionales en la actividad docente, como así también mi propio trayecto en este ámbito.

Como todos sabemos, o debiésemos saber, la docencia a nivel universitario cumple un rol esencial dentro de la formación de los futuros profesionales, ya que es aquí donde se germina el que, en un futuro, va a ser el encargado de desempeñarse autónomamente en la sociedad. Existen distintas corrientes dentro de la docencia que plantean diferentes formas de educar, como la transmisión, el adiestramiento y el aprendizaje significativo. Dentro de estas, considero que la última es la más adecuada para lograr una formación crítica del pensamiento, algo esencial para que los enfermeros puedan desempeñarse correctamente en los distintos campos de acción. 

Con esto hago referencia a que, cuando un docente se para frente a los estudiantes, no solo tiene que pararse como un autómata a dar una lección de memoria, apelando a la atención obligatoria de los estudiantes, que, de forma pasiva, absorben todo lo que escuchan. El docente tiene que tener la capacidad para poder despertar el interés en los estudiantes; tiene que tener el poder para concatenar los conocimientos previos (ya sean del nivel secundario o universitario) con los temas que se van a tratar en la clase, y de esa forma ejercitar la mente de los alumnos (término que no acostumbro a usar, pero que necesito en este momento para no caer en la repetición de palabras); tiene que poder crear un sistema de pensamiento en que el estudiante forje dentro de su mente redes conceptuales mediante la asociación de conceptos, viejos y nuevos; tiene que ser capaz de que el alumno genere nuevos conocimientos, y no que solo repita lo que él está diciendo.
Esto no es una tarea fácil, en absoluto, pero es esencial para que los futuros profesionales tengan las herramientas necesarias para defenderse en el mundo real.

También considero que tenemos que sacarnos de la cabeza la idea de que en el profesor universitario podemos proyectar la imagen de un seudo padre, como muchas veces se hizo en la escuela secundaria o se hace en las escuelas terciarias. Con esto me refiero a que el docente tiene ciertas tareas delimitadas que cumplir, y que muchas responsabilidades que le son adjudicadas, son en realidad responsabilidades de los alumnos, que, por alguna u otra razón, no las quieren aceptar y se las asignan al facultativo. Algunos ejemplos de esto son la carga horaria de la materia, la cantidad de material a estudiar, la fecha de los exámenes y los horarios de dictado de clases. En la actualidad, la realidad docente es una tarea de riesgo (véase la exageración) y no nos podemos estar haciendo cargo de cumplir los caprichos de TODOS los alumnos para que ellos puedan estudiar cuando les quede cómodos. Cuando un estudiante decide estudiar, tiene que tener en cuenta que hay ciertas normas que se deben seguir y ciertos reglamentos a los que se tiene que adaptar, y no pretender que todo va a ser fácil y como le quede cómodo (desgraciadamente, crecer es así!).

En un principio, también mencione la importancia de que nuevos jóvenes se tienen que interesar por la docencia universitaria, y ahora les voy a explicar el por que. 

En este mundo cambiante, lleno de nuevas tecnologías y avances científicos, es necesario que quienes eduquen, puedan adecuarse a la realidad de a quienes pretenden educar. Ya sea tanto por los nuevos lenguajes, como por la capacidad para el manejo de estas nuevas herramientas, es necesario que las nuevas generaciones puedan introducirse en la docencia para que no se produzca un estancamiento en el saber. Para nada digo que hay que menospreciar la experiencia y los saberes de los docentes con mayor trayectoria, ya que las capacidades y conocimientos que ellos tienen son algo a lo que todos debiésemos aspirar. Pero esto es una realidad que debemos enfrentar.
Muchas veces, los jóvenes tenemos que convertirnos en las herramientas de los docentes con más antigüedad, lazarillos si quisiéramos darle un toque más poético, ya que servimos como una especie de guía en este nuevo mundo, aunque quien sigue siendo la imagen, la persona real frente a los alumnos, son los profesores.
Y esto último no tiene que ser visto de mala forma. Los jóvenes nos tenemos que formar, tenemos que adquirir experiencia, tenemos que poder aprender ciertos trucos que estas personas, con sus años en el trabajo, han ido aprendiendo. Y esto no dista mucho de la realidad que se puede ver en los servicios.

En mi experiencia personal, estando por finalizar mi tercer año de adscripción en la cátedra de Investigación en Enfermería y Taller de Trabajo Final, debo admitir que he encontrado en la docencia mi verdadera pasión. El poder transmitir mis conocimientos a los estudiantes, como así también poder ayudarlos a comprender esta maravillosa profesión que es la enfermería, y prepararlos para que se desempeñen como verdaderos y autónomos profesionales, es uno de los mejores sentimientos que han atravesado mi pecho y que me llenan de dicha. Si, puede que tenga cara de sueño, esté cansado, y no esté siempre del mejor humor (mi trabajo regular de enfermero lo tengo que tener, por que, les aseguro que es MUY dificil vivir de un sueldo docente, sobretodo en los primeros años), pero siempre intento hacerlo con la mejor predisposición, ya que me considero un sirviente para los estudiantes, un escalón para que puedan llegar a la cima y convertirse en profesionales.


Una foto publicada por Federico Gonzalez (@fegoviedo) el

domingo, 5 de abril de 2015

Investigación en Enfermería

Buenas noches! Cómo han estado? Espero que hayan comenzado el ciclo lectivo y el otoño con las mejores energías! Personalmente, hubo un par de cambios en mi vida profesional que me renovaron un poco los aires y me han llenado de ideas.

El post de esta noche lo voy a dedicar a la investigación en enfermería. Aparte de ser una de las materias en las que soy profesor, considero este tema muy importante para el crecimiento y el desarrollo de nuestra profesión.

Primero que todo, vamos a considerar a la investigación como el proceso por el cual las ciencias analizan la realidad en la que están inmersas y buscan crear nuevos conocimientos a partir de ese análisis. Para algunos de mis conocidos esta definición puede parecerles muy escueta, pero a fines generales, me sirve para poder desarrollar mi tema, aquí, esta noche.

Todos sabemos que la concepción de enfermería como ciencia es relativamente nueva (aproximadamente unos 60 años), por lo que la misma todavía está en formación, y una de las principales herramientas con las que debe trabajar para seguir creciendo y lograr ocupar el lugar que merece, es mediante la investigación, ya que a través de ella, logrará crear su propio cuerpo de conocimientos (para que dejen de pensar que hacemos lo mismo que el médico) y de esta forma fundamentar su actividad profesional. Esto nos permitirá también, abandonar la idea de la enfermería empírica, para pasar a una enfermería del saber, que cuida a sus pacientes en base a sustentos teóricos respaldados.

También, me parece importante que recordemos que el objeto de estudio de la enfermería es el cuidado del ser humano (no el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, eso les corresponde a los médicos), por lo que la investigación en la profesión, debe estar orientada a llenar vacíos de conocimientos presentes en esa área.

La investigación suele estar estigmatizada, como que solo los más intelectuales pueden hacerla, o que solo se da en laboratorios llenos de frascos de vidrio y soluciones de muchos colores. Bueno, vengo a desmitificar eso. La investigación la puede realizar cualquiera que se lo proponga y tenga los estudios básicos para poder llevarla adelante (en la Argentina, con el título de Licenciado en Enfermería, se está mas que preparado para poder investigar). Además, lo esencial es dedicación, esfuerzo y la convicción de que lo se está investigando va a ser útil para la profesión.

Además, se debe tener en cuenta el peso que tiene la investigación dentro de la carrera personal de cada uno, ya que no solo permite agregar certificaciones de mucho peso curricular a nuestro historial, si no que también nos permite abrir nuestra mente a nuevas realidades, a nuevos conceptos y a una nueva forma de pensar, en la que nosotros nos podemos alejar un poco de la realidad en la que nos encontramos inmersos todos los días, para poder ver el por que de los fenómenos que nos rodean, como así también el cómo podemos llegar a modificarlos.

Puede que este no sea mi post mas largo, pero me parece que dejo en claro como considero de importante la investigación en enfermería.

Por último, los invito a todos a investigar, y si necesitan apoyo metodológico, o alguna bibliografía, les recomiendo el libro del cuál soy autor, junto a todo mi equipo de cátedra. En el mismo podrán encontrar todo lo necesario para adentrarse en este mundo maravilloso que es la escritura científica. Si estás interesado en el mismo, comunicate a mi mail (fegoviedo@yahoo.com), por whatsapp al 3513798854 o por cualquiera de las redes sociales! El costo del mismo es $120!!!! (una ganga!)


sábado, 17 de enero de 2015

Supervisión en Enfermería

Buenos días! Cuanto tiempo a pasado desde la última vez que le dedique tiempo a este, mi querido blog, que principalmente, me sirve como mecanismo de catarsis, pero que a su vez, me permite compartir con el mundo mi pensamiento, con la idea de encontrar a otras personas que puedan pensar lo mismo. La falta de tiempo es mi primera y principal excusa, aunque también debo admitir que una pequeña voz, dentro mío, me pedía que no vomitara aquí mis pensamientos, ya que podían resultar en cuestiones no demasiado aceptadas. 

Ahora, después de unas mas que merecidas vacaciones, donde pude descansar y pensar, he decidido que voy a volver a hacer esto que tanto me gusta, por que me hace bien, y por que no tengo la necesidad de complacer a todo el mundo con mi discurso, si no solo a las personas más importantes: a mi y a mis pacientes.

Hoy les quiero hablar acerca de lo que es la supervisión de enfermería para mí, esa tarea que vengo desempeñando hace ya 2 años oficialmente, y unos 4 años de manera extra oficial. Es un puesto que me ha hecho sufrir mucho, pero creo que, a esta altura, puedo ver algunos resultados positivos. Tener en cuenta que trabajo en el turno noche, con todas las características especiales que este turno tiene (no digo ni buenas ni malas, para no ofender, solo digo "especiales" :P).

Partamos desde el punto en que yo considero que SIEMPRE los supervisores tienen que ser elegidos en base a capacidad, compromiso, trayectoria y afinidad por la tarea, mas que por el título que posea. Estoy totalmente en contra del nombramiento de todo licenciado en enfermería como supervisor, ya que esto no legitimiza el puesto, solo genera problemas. Un supervisor tiene que ser alguien que conozca el/los servicios, que le guste ser operativo y que disfrute ser enfermero, de lo contrario, cuando obtenga poder, se adueñará de este y lo usara de forma incorrecta.

Una cosa que yo siempre defiendo cuando discuto con mis enfermeros, es que el supervisor no tiene que saber TODO, pero si tiene que saber quien es el que sabe, para de esa forma poder resolver los problemas. Todos nosotros tenemos un servicio en el que nos sentimos más cómodos y que nos gusta más, y en las instituciones polivalentes -especialmente si no son demasiado grandes- suele existir la figura del supervisor general, en la que (mi caso particular) un enfermero de UTI adultos por 4 años, se convierte en supervisor a cargo de servicios como neonatología o pediatría. Yo considero que no me siento obligado a manejar esos servicios a nivel de experto, pero si considero que el supervisor tiene que tener las suficientes luces como para poder detectar cuáles son los mejores enfermeros de esos servicios, y establecer relaciones con ellos, para que, en el caso de urgencias, le puedan dar una mano.

Relacionado con esto último que digo, también me viene a la mente el tema de el rol operativo del supervisor. Creo fervientemente que la función del supervisor es la de hacer soporte en casos de urgencia, de ayuda en casos de necesidad, mas no de cumplir el trabajo de los enfermeros de piso. Paso a explicarme mejor con un ejemplo: Yo, como supervisor general, si ya tengo un equipo estable de enfermeros en el servicio de terapia intensiva, no tengo que hacerme cargo de las urgencias en dicho servicio, ya que tengo un plantel que debiese estar listo para hacerse cargo. Mas no es así, cuando hay una urgencia en el internado general, donde si bien, los enfermeros están preparados en cuestiones básicas de RCP, pueden no tener la práctica necesaria para poder manejar la situación. Cada enfermero operativo tiene que cumplir el rol que le corresponde en el servicio en el que está, y en caso de escapársele una situación de las manos, el supervisor tiene que poder manejarla. Una frase que siempre suelo usar es "SU responsabilidad son los pacientes. USTEDES son la MIA". Yo, como supervisor me tengo que encargar de los enfermeros, y los enfermeros, con su título, matrícula y compromiso, de los pacientes.

Otra cuestión que me ha generado mucho ruido en la cabeza últimamente, es sobre para quien tengo que supervisar. Mi convicción me dice que tengo que poder generar un equilibrio, en el que pueda supervisar para la institución que, en definitiva es quien me paga para que cumpla con sus objetivos, como así también pueda supervisar para mis enfermeros, que son mi contacto directo, consumidores indirectos (y no tanto) de mi trabajo, ante quienes tengo que dar la cara, y quienes prestan la atención directa a los pacientes que indirectamente cuido yo. Y por que me hace ruido? Por que no he encontrado ninguna teoría, autor ni corriente, en enfermería, que me apoye en esto último. Y por que considero que eso debiese ser algo esencial, algo básico. Los enfermeros operativos son personas, son profesionales, son lo que nosotros fuimos, y cuando nosotros fuimos operativos, odiábamos que nos consideraran cosas, números, títeres que solo cumplen órdenes, y por eso, me rehúso a supervisar de esa forma. Mientras yo pueda mantener el equilibrio que les mencioné, lo voy a seguir haciendo. Me irá bien, me irá mal, algunos se aprovecharán de mi, la verdad no me importa, pero no me voy a convertir en un titiretero maquiavélico que manipula solo para conseguir lo que quiero. 

Algo más que caracteriza mi estilo de supervisar, es que considero que no tengo una mirada paternalista, no al menos a nivel de desempeño profesional. Con esto hago referencia a que no creo en absoluto a andar por atrás de los enfermeros viendo que hacen y dejan de hacer; a entrar a las habitaciones a preguntarle a los pacientes si los están atendiendo bien o no; a ver cada procedimiento en secreto, o de corregir frente a un paciente (obvio que si hay riesgo de vida, lo haré). Mi forma de ver la supervisión está basada exclusivamente en la confianza en el profesional. En la autonomía del profesional. En que si al enfermero se le dá el espacio y los materiales necesarios para realizar las tareas de forma libre y relajada, la harán mucho mejor que bajo presión. Así también, siempre les recuerdo que NUNCA deben hacer nada que no sepan, que siempre que tengan una dudad me TIENEN que preguntar, para así poder hacerlo convencidos que lo están haciendo bien. Una de las mejores formas de aprender es preguntando, por lo que esta siempre es una vía abierta. De esta forma, en más o menos tiempo, los enfermeros van a hacer sus tareas y se sentirán más conformes con la misma, ya que la hicieron por su cuenta, y no por que el supervisor se las hizo.

Como no todo puede ser color de rosa, también les voy a contar un poco acerca de las cosas que me hacen renegar mucho, y son las falsas proyecciones que realizan los enfermeros respecto al rol que debo cumplir como supervisor y la falta de responsabilidad. Con las falsas proyecciones me refiero a que, muchas, muchas veces, los enfermeros piensan que los supervisores somos quienes estamos encargados de resolverle todos los problemas de la vida a ellos, por que ellos nos están haciendo un favor al venir a trabajar. Desde el cumpleaños de la hija, hasta el perro que le pisaron la pata, lo primero que hacen es depositar en nosotros la necesidad de solucionar los problemas, en vez de ver ellos como lo arreglan. Eso es algo que pasa muy a menudo y que, y los que me conocen lo pueden corroborar, si bien siempre intento darles una mano, si no puedo solucionarlo, no es mi culpa, en absoluto. 
Respecto a la falta de responsabilidad no me voy a explayar mucho (pueden ver mi post sobre este tema aquí ), pero solo quiero decir que mi responsabilidad no es que los enfermeros sepan hacer todos los procedimientos, o tengan todas las destrezas necesarias. Mi tarea es que estén los enfermeros, tengan los elementos necesarios y las condiciones necesarias para poder desempeñarse; apoyarlos, guiarlos, y aconsejarlos. De ahí en más, es responsabilidad de cada uno capacitarse, interesarse, formarse en el servicio que uno está. Si a una enfermera de piso la paso a un servicio especial, me encargaré de enseñarle lo básico y la acompañaré en sus primeras urgencias y sus primeros procedimientos, pero la responsabilidad de esa enfermera es, en los momentos libres (que al primero que me diga que no tiene momentos libres le tiro con un escritorio por la cabeza, por que SIEMPRE hay momentos libres, tanto en el servicio como en la casa) buscar información, leer, investigar, preguntarle a sus compañeros, a los médicos del servicio, y al mismo supervisor. Es no quedarse en el lugar. El conocimiento en enfermería es muchísimo y dinámico, por lo que si un enfermero profesional, después de determinado tiempo en un servicio no aprende, no es culpa de la institución, ni del supervisor, ni de los compañeros, es solo falta de responsabilidad.

Para ir cerrando, les comento que la supervisión es algo que me costó mucho (y me sigue costando), algo que sufrí, y algo que sigo sufriendo, pero después de dos años he podido ver muchos frutos en la gente que trabaja conmigo y eso me reconforta y me hace pensar que no he estado haciendo mal las cosas. Pero bueno, es algo que yo acepté, y como todo en mi vida, voy a intentar seguir haciéndolo lo mejor posible.

Si herí susceptibilidades, perdón, no fue la intención. Si te interesa lo que planteo y querés charlarlo conmigo, estoy mas que dispuesto a hacerlo (a tu derecha tenés una sección con mis datos y las formas de contactarme). Esto es solo lo que yo pienso, nada más.

Saludos y hasta la próxima!
@fegoviedo


domingo, 3 de noviembre de 2013

Responsabilidad... carencia en la enfermería

Buenas tardes mis amigos!

Antes que nada, les quiero pedir perdón por haber pasado tanto tiempo sin publicar nada, pero me agarró bastante pesada esta última mitad de año, y bue, las obligaciones apremian.

Y por que decidí tomarme ahora un tiempo para escribir? Bueno, por que sentía que lo necesitaba.

Y de que quiero hablarles hoy? de la RESPONSABILIDAD. Esa palabra tan importante, pero que tan pocas personas la conocen, y muchas menos viven con ella.

Todos los días leo en Facebook, lo escucho en la universidad o en el trabajo, que uno de los principales probemas de la enfermería es el poco reconocimiento de la misma, el bajo sueldo de los enfermeros y la escasez de personal. Todo esto es totalmente cierto, pero a mi parecer, las buscas de las soluciones a estos problemas, son encaradas de una forma incorrecta por gran parte del colectivo enfermero, y aquí es donde entra la responsabilidad de la que quiero hablar.

La escasez de personal no es un problema de la ciudad de córdoba, o de la provincia, ni siquiera del país, sino que es un problema MUNDIAL, del que todos ya somos conocedores. Además, muchas empresas de salud, en base a una imagen social de la enfermería (errónea teóricamente, pero bastante acertada en un análisis práctivo y objetivo de la realidad) , prefiere tener un número menor de enfermeras al recomendado, ya que las mismas pueden "sacar el trabajo" y hacer lo que corresponde, en vez de trabajar profesionalmente y con criterio, dedicando más tiempo a cada paciente y su familia. (Eso sí, mi experiencia me ha probado, en casi un 95% de los casos, que mientras mas enfermeros sean en un servicio, mas reclamos se reciben, por parte del turno entrante, por procedimientos mal o no realizados).

El bajo sueldo es otro tema y medio complicado. Todas las profesiones mantienen que su profesión es la mas sacrificada y la que merece el sueldo más alto, por ende la cuestión subjetiva es imposible de incluir para un análisis acerca de cuál sería el salario justo para la enfermería. Si queremos analizarlo desde la importancia social de la profesión, me atrevo a decir que deberíamos cobrar lo mismo que la presidente (que de por si, es mucho). Ahora, si lo vemos desde la imagen social, estamos cobrando lo que la sociedad considera que es justo que cobremos. En definitiva, los sueldos varían mucho entre los distintos niveles de trabajo (privado, municipal, provincial o nacional) y cada quien, generalmente pelea por cobrar más (eso sí, haciendo lo mismo; nunca ganar mas plata tiene que ir acompañado de más responsabilidades, pues esto está mal visto).

Falta de reconocimiento social... este es el tema que más quería tratar. ¿Por que? Por que me llama mucho la atención cuando los enfermeros se quejan de que los médicos no los reconocen, pero al momento de registrar la diuresis en orinal de un paciente con control estricto de ingresos y egresos, le ponen cruces, por que "no se van a poner a medir cada vez que el paciente haga pis"; se quejan de que kinesiología no los respeta, pero los enfermeros dicen que para lo único que sirven es para sacar mocos y nunca los ayudan con la movilización de los pacientes, por que "esa es SU tarea, no mía"; se quejan de que los familiares no los reconocen, pero cuando alguno de ellos pide algún tipo de información o soporte emocional, salen corriendo o les dicen que hablen con el médico; se quejan de que sus supervisores no los reconozcan, siendo que son capaces de no controlar una unidad de sangre a un paciente y avisar que la misma no está pasando, argumentando que "Esa no es su responsabilidad, ni va a hacer el trabajo de los demás", perjudicando solo al paciente (no recibe su tratamiento, vital para su recuperación) y a su familia (tienen que reponer una unidad de sangre que no fue administrada en su totalidad), por un capricho. Se quejan de que la sociedad en general no les reconoce, y que merecen ser reconocidas solo por el título que poseen mas que por el trabajo que debiesen realizar.

Si bien esto que hice fue una generalización (y sabemos que todas las generalizaciones son malas), lo hago para marcar un punto, una tendencia, y explicar lo siguiente:

Cuando los enfermeros aprendan que su objeto de estudio y de trabajo es el CUIDADO del hombre, y que deben enfocar toda su fuerza y su capacidad en esto y en abogar por su paciente, allí, la realidad de la enfermería cambiará.

A continuación les dejo un pequeño texto sacado de wikipedia, respecto a la responsabilidad:

"En la tradición kantiana, la responsabilidad es la virtud individual de concebir libre y conscientemente los máximos actos posibles universalizables de nuestra conducta. Para Hans Jonas, en cambio, la responsabilidad es una virtud social que se configura bajo la forma de un imperativo que, siguiendo formalmente al imperativo categórico kantiano, ordena: “obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la Tierra”. Dicho imperativo se conoce como el principio de responsabilidad."

A mi punto de vista, la responsabilidad es la mayor carencia que posee la enfermería hoy en día. Más allá de los sueldos magros, de la escasez de personal o de la falta de reconocimiento social. Yo identifico la falta de responsabilidad como fuente para todos esos problemas. Y si no como fuente, al menos como solución.
Cuando los enfermeros se hagan responsables de su formación, y se capaciten como corresponde, nuestra realidad como profesión cambiará. Cuando dejemos de contestar cosas como "eso no nos compete", "pregúnteselo al médico" o similares ante cualquier pregunta de un familiar, la enfermería crecerá. Cuando los enfermeros entiendan que el bienestar de sus pacientes es su responsabilidad, y que su trabajo influye importantemente en este, y que no solo nos dedicamos a administrar medicación o cambiar pañales, la profesión será vista de una manera distinta.
Cuando los enfermeros entiendan que luchar por mejores condiciones de trabajo no solo tiene que ser encarado desde el pedir más francos o menos horas, sino también más elemenos y materiales para trabajar con nuestros pacientes, la realidad de la disciplina enfermera será otra.
Cuando los enfermeros se sienten a estudiar e investigar, y dejen solo de hacer, la realidad será otra.
Cuando los enfermeros no pidan mas enfermeros o menos pacientes solo para trabajar menos, sino para brindar una mejor atención, las cosas cambiarán.
Cuando nos unamos y todos tiremos para el mismo lado, con respeto y organización, lograremos crecer mucho.
Cuando las nuevas generaciones respeten a aquellos que vienen ejerciendo la profesión por más tiempo, la profesión mejorará.
Cuando abramos nuestras cabezas para entender la realidad que nos toca y trabajemos en mejorar la profesión desde ese punto, lograremos mucho más que solo criticando desde lo que dicen los libros.
Cuando de verdad nos demos cuenta que lo que más importa, a la hora de ser enfermero, es nuestro paciente, ahí, daremos un paso adelante. Y no digo esto desde un punto de vista altruista, sino desde el simbolismo que representa la figura del enfermero en la vida del enfermo.
Cuando demostremos la importancia de nuestro trabajo, con fundamentos y trabajo duro, demostrando que podemos luchar contra las adversidades y vencer cualquier obstáculo, allí seremos reconocidos. Por que si nos quejamos tomando mates haciendo los trabajos para la universidad en horario de trabajo, nadie nos va a escuchar.
Hagamonos responsables de lo que nos corresponde por el ser enfermeros (el CUIDADO de nuestro paciente, no la curación o la elección del tratamiento, sino el CUIDADO del paciente, de forma integral) y lograremos ser la enfermería que los libros dicen.


lunes, 3 de junio de 2013

Organización... herramienta indispensable

Buenas tardes gente! Cómo andan? Espero que este mes de junio haya arrancado de 10 y puedan meterle todas las pilas para arrancar el mes del invierno! Yo, en lo personal, estoy con muchos proyectos y trabajos, pero intentando sacar todo adelante. En fin, vamos a lo que nos atañe aquí.

En este nuevo post quiero hablarles sobre algo que me ha ayudado mucho durante mis años de ejercicio de la profesión, y es el aprender a organizarme, organizar mi trabajo y mi turno. Puede sonar algo obvio, pero me parece que es bueno compartirlo, por si alguno está teniendo problemas con este tema. Además de la organización del trabajo en sí, también quiero hablarles sobre un tema relacionado, que es aprender a priorizar nuestras tareas.

Antes que nada, para poder tener una organización eficaz de nuestro trabajo, tenemos que tener en cuenta que, en enfermería, hay MUCHOS elementos del entorno que NUNCA vamos a poder controlar ni anticipar, y que siempre nos van a descontrolar la guardia, y por eso no debemos desesperar. La idea con lo que voy a pasar a escribirles es que puedan resolver estas inclemencias lo más rápido posible, buscando siempre volver al mayor nivel de control de la situación posible.

Un elemento imprescindible para poder organizar bien un turno de trabajo es llegar temprano. Si llegamos justo sobre la hora, o tarde, y ni siquiera tenemos tiempo de saludar a nuestros compañeros por que ya tenemos tareas que hacer, eso nos predispone a tener una muy mala guardia. Llegar a tiempo nos va a ayudar a empezar el turno tranquilo, ordenado y con la cabeza donde corresponde: los pacientes.

Otro elemento muy importante es la recepción de la guardia. No vamos a mencionar lo terrible que el otro turno te entrega la guardia, por que eso está incluido en lo que mencioné en el tercer párrafo de este post, por ende sigamos. La recepción de la guardia debe ser concisa, corta, y con los detalles importantes. Se debe buscar recibir la información básica, importante y útil, para que nosotros podamos hacer nuestro trabajo. Evitar las apreciaciones personales y los chismes, ayudan a disminuir el tiempo que lleva el pase de guardia, y nos evita crear prejuicios acerca del paciente que tenemos que atender.
El pase de guardia, lo ideal, es hacerlo dentro de la habitación del paciente, y con los pacientes que luego atenderé durante el turno. Recibir la guardia de otros pacientes solo ayuda a la confusión.
Al entrar a una habitación para recibir la guardia, presentarse con el paciente, hacerle saber que uno va a estar a cargo de su cuidado es muy importante, sobre todo para darle confianza.
Controlar la permeabilidad de las vías, drenajes y demás, son tareas que se deben realizar con mucho cuidado, para saber en que condiciones se encuentra el paciente con quien vamos a trabajar.

Una vez recibida la guardia, comienza la parte mas importante de nuestra organización del trabajo. En la mayoría de las instituciones en las que me he desempeñado, automáticamente se comienza haciendo el listado de los pacientes a cargo, anotando la medicación que los pacientes van a tener a lo largo del turno y controlando los signos vitales. Esto ayuda a hacerse una idea general de las tareas que se van a tener durante el turno, y el tiempo que vamos a necesitar para realizarlas. Y aquí también empiezan nuestra ardua tarea de priorizar.

Los timbres suenan, los pacientes llegan de quirófano, se internan para ir a quirófano, son derivados de otros servicios o se están por ir de alta; los médicos empiezan a hacer sus rondas, curaciones y las carpetas desaparecen o todas las indicaciones son cambiadas; familiares en los pasillos pidiendo cosas y uno sabiendo que todavía tiene que hacer la medicación a horario. Nuestra cabeza está a punto de explotar y encima, nos damos cuenta que nos quedan 10 minutos para merendar, o cierra la cocina. Que hacemos? PRIORIZAMOS

Tengamos en cuenta, que nuestro trabajo como enfermeros es cuidar al paciente. Y si, dije cuidar al paciente, no hacer de secretario, ni mucamo, ni mantenimiento. Una vez que aprendamos esto, y podamos transmitirlo a nuestros pacientes de una forma respetuosa, vamos a ganar bastante tiempo.
Nosotros, como profesionales, tenemos bases científicas para saber que acciones de las que debemos realizar son más urgentes y cuales pueden esperar. Usando este criterio, debemos ordenar nuestro trabajo.
No es lo mismo un analgésico para un paciente que recién sale de cirugía, que un analgésico que un paciente tiene indicado cada 8 horas y no ha referido dolor; No es lo mismo pedirle a una mucama que alcance una botella de agua, a que tomar una muestra de hemocultivos para poder comenzar con un tratamiento de antibióticos. Y el listado sigue y sigue. Pero parte de nuestro arte es saber encontrar estas pequeñas diferencias, tomar decisiones, hacernos cargo de esas decisiones y trabajar conforme a estas.

Otro punto a tener en cuenta, que lo mencioné brevemente mas arriba, es la participación de los médicos dentro de nuestro cuidado. Nuestra tarea es la de cuidar al paciente (si, lo digo de nuevo, por las dudas no quede claro), y es una tarea que se hace conjuntamente con el médico (trabajo interdisciplinario). Lo que no debemos hacer es convertirnos en mucamos de los doctores tampoco. Cada uno tiene responsabilidades distintas y, por ende, cada uno tiene que cumplir con esas responsabilidades. Ambos tienen mucho trabajo, muchas cosas pendientes por hacer y están cansados, pero no por eso, el enfermero tiene que recargarse con más tareas, solo para que el médico esté mas descansado. Cuando encontramos el equilibrio perfecto de trabajo entre las dos áreas, todo se hace mucho más fácil.

Un consejo especial que me atrevo a darles es: si un paciente toca un timbre, y ustedes no están haciendo una tarea que no puede ser interrumpida, vayan, atiendan el timbre, solucionen por completo el problema, y luego sigan con lo que estaban haciendo. No le digan ya vengo, por que hay muchas posibilidades de que se olviden, de que les surja otra cosa o que se atrasen aún más con lo que les solicitaron. Resuelvanlo en el momento, y se evitaran problemas.

Ya estamos en la recta final de la guardia. Tenemos los pacientes en orden, la medicación hecha, ahora simplemente falta revisar los detalles. Si bien puede sonar tonto, pero los detalles en nuestras guardias, marcan nuestra forma de trabajo, y por ende, nuestra relación con nuestros pacientes, con nuestros colegas y con la institución.

Me parece que abarqué varios puntos que deben ser tenidos en cuenta a la hora de organizar nuestro trabajo y priorizar nuestras acciones. Saben que estoy totalmente dispuesto a discutir los temas aquí planteados y ampliarlos en caso de ser necesario. Solo tienen que pedírmelo.

Un abrazo! y a cuida pacientes!


miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Por que Enfermería?

Esta es una pregunta que muchas personas me han hecho (y hago hincapié en la palabra "muchas") y que incluso yo mismo me he preguntado varias veces, sobretodo en esos momentos en que uno se ve sumido en los problemas de la profesión, y no les encuentra una salida.

En primer lugar, yo estudié enfermería por que no había podido estudiar medicina, debido al bendito cupo de la facultad de medicina de mi ciudad. Luego de haber rendido y aprobado el examen dos años, pero quedar afuera por el orden de mérito, no quería perder otro año mas de estudio, por lo que decidí inscribirme en la carrera que estuviese mas relacionada con la medicina. Ahora, después de 6 años en esto, te puedo asegurar que si bien ambas carreras están relacionadas, son totalmente distintas.

Empecé a cursar primer año siendo bastante escéptico. Las materias eran pocas, no eran demasiado profundas y no me costaban; aún así, seguí estudiando, para ver de que se trataba todo esto. Aprobé todos mis exámenes, era un "buen alumno", pero aún así, sentía que algo me faltaba.

Así paso el primer semestre, las vacaciones de julio y, al comenzar al segundo semestre, comenzamos las prácticas de Enfermería Básica, en el Hospital Políclínico Policial. Admito que tenía miedo, pero nunca fuí una persona que se dejase paralizar por éste, así que junté coraje, y me acerqué a mi primer paciente. Y de repente, TODO cambió.

Ver la respuesta que recibía de esa persona que estaba cuidando era impresionante; esa entrega que, si bien estaba medida por el hecho de que era un simple estudiante, era casi completa por parte del paciente me llenó de una alegría que no podía describir. Escuchar a los viejitos agradecerte cuando hacías simplemente lo que te correspondía, de repente, comenzó a hacerme pensar en miles de cosas nuevas.

Y, una vez terminadas esas prácticas, fue cuando me dí cuenta que sí, me gustaba la idea de ser enfermero.

Comencé a trabajar como tal a mediados del año siguiente, por mas una necesidad económica que por una convicción valedera, pero eso también me ayudó a formarme, tanto en profesión como en carácter. Ese primer año y medio de mi ejercicio me hizo adoptar una visión respecto al paciente, la vida, la muerta, mi relación con los médicos y mis compañeros, que, hasta el día de hoy, rigen la mayor parte de mi accionar.

Una vez recibido con mi título de técnico, decidí ir por más, y estudié la licenciatura, con todo el sacrificio que esto implicaba, pero yo sabía que, si quería ser un buen enfermero, necesitaba obtener una formación completa y profunda.

Y ahora, después de 6 años desde que todo empezó, sigo eligiendo mi profesión todos los días. ¿Por que? Bueno, por que yo se que mi tarea como enfermero no es la de curar a los pacientes y evitar la muerte, ese enemigo estigmatizante de los doctores. Mi trabajo es cuidar, cuidar a la persona en su momento mas vunerable y débil; cuidar a la familia que se ve alterada en su funcionamiento por la enfermedad de uno de sus miembros; cuidar a la sociedad de prácticas que solo llevan a un futuro con muchas personas enfermas, imposibilitadas de disfrutar las bellezas de la vida; Mi trabajo no es estar bajo las órdenes del médico, ya que mi trabajo se basa en poder detectar las necesidades de mis pacientes y ayudarles a que las cumplan; nosotros tenemos todo un cuerpo de conocimientos propio y debemos luchar por que cada vez sea mayor y mas especializado, lo que nos permitirá obtener la autonomía que tanto anhelamos; Mi trabajo no es hacer lo que al paciente se le plazca, o a su familiar, ya que no soy su esclavo, soy su enfermero. ; Y mi trabajo, uno de los que mas me toca vivir en los últimos tiempos, es ayudarle a la gente entender que la muerte no siempre es lo peor que le puede pasar a uno o a un familiar; que la muerte, a veces, es la mejor salida, ante una segura condena de sufrimiento; por que la vida, sin calidad, no es vida.

Por todo eso, es que soy enfermero. Por todo eso, AMO mi profesión. Por todo eso, defiendo mi profesión

Y, por todo eso, soy lo que soy