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miércoles, 1 de mayo de 2013

¿Por que Enfermería?

Esta es una pregunta que muchas personas me han hecho (y hago hincapié en la palabra "muchas") y que incluso yo mismo me he preguntado varias veces, sobretodo en esos momentos en que uno se ve sumido en los problemas de la profesión, y no les encuentra una salida.

En primer lugar, yo estudié enfermería por que no había podido estudiar medicina, debido al bendito cupo de la facultad de medicina de mi ciudad. Luego de haber rendido y aprobado el examen dos años, pero quedar afuera por el orden de mérito, no quería perder otro año mas de estudio, por lo que decidí inscribirme en la carrera que estuviese mas relacionada con la medicina. Ahora, después de 6 años en esto, te puedo asegurar que si bien ambas carreras están relacionadas, son totalmente distintas.

Empecé a cursar primer año siendo bastante escéptico. Las materias eran pocas, no eran demasiado profundas y no me costaban; aún así, seguí estudiando, para ver de que se trataba todo esto. Aprobé todos mis exámenes, era un "buen alumno", pero aún así, sentía que algo me faltaba.

Así paso el primer semestre, las vacaciones de julio y, al comenzar al segundo semestre, comenzamos las prácticas de Enfermería Básica, en el Hospital Políclínico Policial. Admito que tenía miedo, pero nunca fuí una persona que se dejase paralizar por éste, así que junté coraje, y me acerqué a mi primer paciente. Y de repente, TODO cambió.

Ver la respuesta que recibía de esa persona que estaba cuidando era impresionante; esa entrega que, si bien estaba medida por el hecho de que era un simple estudiante, era casi completa por parte del paciente me llenó de una alegría que no podía describir. Escuchar a los viejitos agradecerte cuando hacías simplemente lo que te correspondía, de repente, comenzó a hacerme pensar en miles de cosas nuevas.

Y, una vez terminadas esas prácticas, fue cuando me dí cuenta que sí, me gustaba la idea de ser enfermero.

Comencé a trabajar como tal a mediados del año siguiente, por mas una necesidad económica que por una convicción valedera, pero eso también me ayudó a formarme, tanto en profesión como en carácter. Ese primer año y medio de mi ejercicio me hizo adoptar una visión respecto al paciente, la vida, la muerta, mi relación con los médicos y mis compañeros, que, hasta el día de hoy, rigen la mayor parte de mi accionar.

Una vez recibido con mi título de técnico, decidí ir por más, y estudié la licenciatura, con todo el sacrificio que esto implicaba, pero yo sabía que, si quería ser un buen enfermero, necesitaba obtener una formación completa y profunda.

Y ahora, después de 6 años desde que todo empezó, sigo eligiendo mi profesión todos los días. ¿Por que? Bueno, por que yo se que mi tarea como enfermero no es la de curar a los pacientes y evitar la muerte, ese enemigo estigmatizante de los doctores. Mi trabajo es cuidar, cuidar a la persona en su momento mas vunerable y débil; cuidar a la familia que se ve alterada en su funcionamiento por la enfermedad de uno de sus miembros; cuidar a la sociedad de prácticas que solo llevan a un futuro con muchas personas enfermas, imposibilitadas de disfrutar las bellezas de la vida; Mi trabajo no es estar bajo las órdenes del médico, ya que mi trabajo se basa en poder detectar las necesidades de mis pacientes y ayudarles a que las cumplan; nosotros tenemos todo un cuerpo de conocimientos propio y debemos luchar por que cada vez sea mayor y mas especializado, lo que nos permitirá obtener la autonomía que tanto anhelamos; Mi trabajo no es hacer lo que al paciente se le plazca, o a su familiar, ya que no soy su esclavo, soy su enfermero. ; Y mi trabajo, uno de los que mas me toca vivir en los últimos tiempos, es ayudarle a la gente entender que la muerte no siempre es lo peor que le puede pasar a uno o a un familiar; que la muerte, a veces, es la mejor salida, ante una segura condena de sufrimiento; por que la vida, sin calidad, no es vida.

Por todo eso, es que soy enfermero. Por todo eso, AMO mi profesión. Por todo eso, defiendo mi profesión

Y, por todo eso, soy lo que soy


domingo, 28 de abril de 2013

Una de las cosas mas difíciles que he tenido que hacer

Vestir a un angelito que ahora ya descansa en los brazos del señor. Eso es lo más dificil que he tenido que hacer. Y nunca pensé que me iba a costar tanto ya que estoy acostumbrado a lidiar con la muerte, pero, al acercarme a su lecho, y verlo tan pequeño, tan inocente, tan limpio, fue algo que me llegó hasta lo profundo de mi pecho.

No fue desde un punto de vista religioso el problema, por que tengo mis convicciones y creencias muy en claro como para sufrir por lo que muchos pueden considerar injusticias, sino que fue algo mucho más básico, más innato, mas simple.

Desde que me dedico a la enfermería, aprendí que mi tarea no es la de salvar vidas, sino la de cuidar vidas, por lo que la muerte de un paciente no me significa impotencia, pero aún así, cubrir con sus ropitas a ese pequeño cuerpito me costó mucho mas de lo que pensaba, mas de lo que quería aceptar.

Tuvo oportunidades? No las tuvo? Son cosas que ya no importan, por que una vez que las cosas pasan, las relatividades que surgen de las bocas de muchos carecen de sentido, ya que si no pasaron, no valen la pena lamentarse por ellas (nosotros podríamos tambien haber nacidos en nidos de oros sin necesidades materiales, pero no por eso, lloraremos toda la vida). Me parece que era algo mas relacionado con la idea de que ese angelito no iba a poder disfrutar todas las lindas cosas de la vida que yo he podido disfrutar, como son el amor, la amistad, la familia.

Y también, la familia, esa familia destrozada que no se animaba a acercarse, por miedo que, al verlo en su descanso, la nebulosa que tenían en su cabeza, se volviese realidad. Por que como muy bien ha dicho una compañera mía, ante la muerte, "la que sufre es la familia, por que el que muere y muere, y no se entera nada, pero la familia sigue acá, y ellos son los que la tienen que remar". Y cuanta verdad hay en esas palabras! Pero el aceptarlas, es aceptar la debilidad de cada uno, mientras que si mantenemos la idea de que lloramos por el otro, también proyectamos esa debilidad.

Pero bueno, el ya se fue, el no sufre más, que fin y al cabo, es lo mas importante, evitar el sufrimiento. Su familia va a tardar mucho mas en llegar al punto en que no sufran mas (aunque en mi interior se que esa madre nunca va a llegar a ese punto, aunque mienta diciendo que si), pero tarde o temprano tendrán que llegar, por que la vida es así, loca, inesperada, inentndible.

Y aún así, sabiendo que el está mejor, el haber tenido que vestirlo, y luego trasladarlo, ha sido una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer